martes, 29 de septiembre de 2015

Tiempo.

Hoy me he parado a pensar en dónde estaba yo hace dos años, cuál era mi situación. Cómo cambian las cosas, ¿no? Nunca sabes si las cosas saldrán como quieres que salgan, ni si todas esas cosas que te agobia que pasen en realidad será lo mejor que te puede pasar en la vida.
Hace dos años, yo era una chica cuya practicamente única finalidad era salvar una relación abusiva y tóxica en la que ni tan siquiera era feliz (aunque yo, evidentemente, no lo sabía), con un trastorno alimenticio que no quería apenas reconocer, y que estaba empezando unos estudios superiores que pensaba que iban a ayudarme a alcanzar mis metas, que pensaba que mi novio algun dia dejaria de hacerme sentir como una mierda y volveria a mirarme con amor como lo hizo algún día y sin tener que fingir ser una persona que yo no era solo por agradable, que creía que iba a acabar el modulo que habia empezado, con nota y con un Erasmus de 3 meses en Italia. Obvia decir que nada de eso pasó. Y menos mal.
Si mi relación no se hubiera acabado unos meses más tarde, probablemente habría entrado en una inminente depresión o en algo mucho peor, tal vez estaría en un centro de mujeres maltratadas, o tal vez me habría tenido que ir a otra ciudad, por lo que doy las gracias porque fuese él el que decidiera poner fin a esa relación enfermiza que teníamos y que yo no quería reconocer todo el mal que me hacía (y que por otro lado, nadie sabía, porque no me atrevía a hablar, me atrevo ahora, dos años más tarde).
Al final, resultó que el módulo en el que había puesto todas mis esperanzas para entrar en medicina, no era tan buena opción como yo pensaba: los profesores si podían ponerte un 5, no te ponian un 6, no aspiraban a más, no tenían metas, estaban allí como funcionarios del estado pasando el tiempo y les daba lo  mismo que tú tuvieras más aspiraciones que ellos y quisieras hacer algo más productivo que ir todos los días a tocarte los cojones a un instituto amargando la vida a tus alumnos 8 horas al día. No acabé el modulo, acabe primero y me marché, aunque no puedo decir que me arrepienta de haberme metido en todo eso, me llevé gente maravillosa (4 personas en concreto) y muchas experiencias acerca de la realidad que tienen muchos módulos y la escuela pública. Como no hice segundo, tampoco me fui de Erasmus a Italia, ni a Francia, ni a ningún lado; en cambio empecé una carrera que al principio no me entusiasmaba pero que poco a poco me va gustando y me ayuda a entender muchas de las realidades de mi entorno, me está cambiando los esquemas, y aunque no sea a lo que me quiera dedicar en un futuro, porque al menos a dia de hoy sigo pensando en hacer medicina algun dia, se que me va a ser productiva de estudiar, y no solo por la gente que me lleve, que también porque he conocido gente con mis mismos pensamientos, otros con mis mismos problemas y pasiones, y otros que simplemente se que van a estar ahí.
Estoy en proceso de superar el trastorno alimenticio con el que conviví 5 largos años y del que nadie me dijo que podría salir, ni mi (ex) novio, ni las amigas a las que se lo contaba. Como ya dije, mi novio me dejó, y yo dejé a esas amigas de lado,  y me centré en otras que me han demostrado mucho más en un año que las que llevaban ahí 7, que desde el primer momento me dijeron que de eso se podía salir y que no tenía por qué dejarme pisotear por lo que me hubiera pasado con mi ex, ni con mis amigas, que valía mucho más de lo que llevaban años haciendome pensar, que hay un mundo lleno de posibilidades, que solo tenía que ponerle remedio, y eso hice: se lo conté a mis padres, fui al psicologo, no tuve miedo de sentirme una loca porque no lo era, y poco a poco y gracias a esas amigas, mi autoestima fue mejorando y ahora puedo decir que estoy bien (con recaidas, pero bien). Es ironico que los amigos que llevan más presentes desde hace 1 año sean precisamente aquellos que llevaban ahí toda la vida, pero en la sombra, en la lejanía, esos amigos con las que te llevas por que estais en un grupo, una actividad, que ves una vez al año, pero que un dia te ven mal, te cogen, te llevan a dar una vuelta y os sincerais, y a partir de ese momento todo cambia, y toman un lugar más cercano, y poco a poco cogen más sitio. Ahora mismo cuento al menos 6 personas con las que me ha pasado esto en los ultimos dos años, que estaban ahí aunque yo tenia otras amigas más cercanas que en realidad no lo eran, que esas amigas me fallaron y quienes estuvieron realmente fueron estas personas en las que tal vez no se me habria ocurrido pensar, y que se que ahora podría contar con ellos absolutamente para todo.
Hace dos años, no sabía todas las cosas que iban a pasar en mi vida, me daba miedo que mi novio me dejara, perder a aquellas amigas me agobiaba, no entrar en medicina me reconcomía por dentro,... Me asustaba que todo se fuera a la mierda. Pero todo se fue a la mierda, las cosas nunca salen como piensas que van a salir por mucho que lo intentes. Tal vez sea cosa del destino, pero dejé de intentar sostener la relación y la relación con mi ex cayó por su propio peso, y fue lo mejor que me pudo pasar en la vida (de menuda me libré), me alejé de amigas tóxicas que solo me querian para ellas mismas y que sabían como retenerme con ellas, abrí la mente a la posibilidad de hacer otras cosas a parte de medicina, que tengo 20 años y al menos otros 60 para hacer un montón de cosas con mi vida, desde medicina hasta trabajar y hacer todas las locuras.
Hoy me he parado a pensar en dónde estaba yo hace dos años, cuál era mi situación. Menos mal que las cosas no salieron como yo pensaba.
                                                                                             -Novia Cadaver

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